La propagación usando bolas de enraizamiento o cápsulas de capa aérea es una excelente idea para propagar plantas. Significa que el jardinero crea una nueva planta a partir del tallo de una planta madura, pero la planta tendrá características similares a la planta madre. A continuación, te explicaré detalladamente cómo funciona la propagación usando bolas de enraizamiento.
Seleccionar Ramas
En esta técnica de propagación, el primer aspecto importante es elegir las ramas adecuadas. Elige ramas sanas con brotes en ellas, pero no ramas demasiado desarrolladas de un árbol. Quieres obtener una rama que tenga aproximadamente el grosor de un lápiz y que tenga un crecimiento saludable de hojas.
Como hemos visto, esto significa que elegir la rama adecuada es fundamental para el éxito de tu propagación. No uses ramas que tengan brotes terminales o que sean nuevas, dañadas, o que provengan de árboles sombreados, ya que estas pueden no desarrollar buenas raíces.
Cortando y Reparando Heridas
El siguiente proceso que sigue una vez que se ha elegido una rama viable implica hacer una herida en la rama en la que se insertará la bola de enraizamiento. De esta manera se compelirá a la planta a crecer raíces en ese área específica donde se planta el tubérculo.
1. Haz un Corte: Con un cuchillo limpio y afilado, corta cuidadosamente alrededor de la rama seleccionada en la base de la planta o en cualquier punto roto. La profundidad del corte debe ser lo suficientemente superficial para protegerte contra cortar el núcleo de la rama.
2. Retira la Corteza: Pela un anillo de corteza alrededor del área circunferencial del corte. El grosor de la rama debe justificar una tira de aproximadamente 2,5 a 5 cm, aunque esto dependerá del grosor.
3. Aplica Hormona (Opcional): Aunque no sea obligatorio, sumergir la parte del tallo que estuvo expuesta a un hormona de enraizamiento acelera el proceso de enraizamiento. Simplemente usa un pincel o un trozo de algodón para extender la hormona por toda la superficie.
4. Reparar Heridas: Después de hacer estos cortes, simplemente deja que la rama tenga tiempo para formar un callo sobre la herida. Esto generalmente toma un par de horas. Solo asegúrate de que la herida esté esterilizada durante este tiempo para evitar infecciones.
Preparar Bola de Alta Presión
Ahora es el momento para que un experimentado sumerja una bola de alta presión enraizante en la rama preparada. Creará un ambiente adecuado para el desarrollo de raíces de esta bola en particular.
1. Abrir la Bola Enraizante: Los expertos en jardinería opinan que la mayoría de las bolas enraizantes son fáciles de usar. Ábrelos para estar listos para agregar tu medio de crecimiento.
2. Agregar Medio de Crecimiento: Trasplante el esqueje a un medio de cultivo de alta calidad que debe llenarse en la bola de enraizamiento. Esto podría ser una mezcla de turba, musgo esfagnos o compost. El medio de cultivo a utilizar debe estar húmedo, pero no demasiado como para asegurar un equilibrio entre el contenido de aire y humedad.
3. Posiciona la Bola: Coloca la bola de enraizamiento en el esqueje en un punto cerca del área cortada del ramo. Asegúrate de que la capa de cambium expuesta del esqueje toque solo el medio de cultivo dentro de la bola.
4. Fija la Cámara: Asegúrate de cerrar la bola de enraizamiento y hacerlo firmemente alrededor de la rama del árbol. Algunas bolas de enraizamiento tienen sistemas de sujeción donde necesitas cerrarlas para asegurar la bola; otras necesitan atarse con cuerda o alambre para garantizar la estabilidad de la bola.
mantener
El siguiente paso es el proceso clásico de cuidar el arreglo, durante el cual la bola de enraizamiento está adjunta, y el objetivo principal es esperar a que salgan las raíces y poder trasplantar la planta.
1. Revisión Regular: A veces es necesario verificar el sistema radicular y determinar si está seco. Además, el medio de cultivo debe tener un tacto húmedo, pero no empapado. Si parece que podría estar secándose demasiado, agrega agua al plato.
2. Inspeccionar por Raíces: Debes revisar el sistema radicular cada dos o tres semanas. Algunos sistemas radiculares son transparentes o vienen con tubos de observación, para que puedas monitorear el crecimiento de las raíces sin interferir en el proceso.
3. Evitar Perturbaciones: Evita cualquier fuerza que pueda interferir con la rama en esa etapa juvenil de vegetación, preferiblemente durante la formación de raíces. También es esencial asegurarse de que la rama reciba suficiente luz y no esté afectada por condiciones extremas.
4. Cosecha: Después de que la bola de enraizamiento haya desarrollado un buen volumen de raíces, (esto puede tardar entre algunas semanas y un par de meses) la nueva planta puede ser separada. Recorta la rama justo detrás de la bola de enraizamiento usando una hoja afilada o nueva de un cuchillo y, si es posible, trima usando unas tijeras de poda.
5. Transplante: Extrae la bola de enraizamiento y transplanta la nueva parte enraizada del tallo a una maceta nueva o directamente al suelo. Mientras la nueva planta se adapta a las nuevas condiciones, asegúrate de que haya suficiente agua y se tome el cuidado adecuado.
Dependiendo del tipo de planta, las bolas de enraizamiento utilizadas en la propagación han demostrado ser efectivas y gratificantes para clonar plantas. Los esfuerzos importantes que se realizan en las etapas iniciales pueden abrir muchas ventajas con nuevas y sanas plantas que aparecen en el jardín.